Dios te sostiene en el proceso
Aunque el proceso sea largo, Dios sigue trabajando contigo y en ti.
No todo en la vida sucede rápido. A veces el crecimiento, la sanidad y la respuesta toman tiempo.
Pero aun en esos procesos extendidos, Dios sigue presente, enseñando, moldeando y sosteniendo.
No desprecies la etapa que vives; Dios también obra allí.
El que comenzó en vosotros la buena obra, la perfeccionará.