Dios puede transformar tu historia
Tu pasado no tiene la última palabra cuando Dios interviene.
Quizá tu historia tiene capítulos dolorosos, decisiones equivocadas o tiempos difíciles. Pero Dios no se limita a mirar tu pasado; Él también escribe redención.
Su poder puede transformar lo que parecía una ruina en un testimonio de gracia.
Con Dios, tu historia todavía puede reflejar esperanza y propósito.
Si alguno está en Cristo, nueva criatura es.