La paz de Cristo guarda tu interior
Cristo puede guardar tu corazón aun cuando afuera hay incertidumbre.
No siempre podrás controlar el entorno, pero sí puedes acudir a la paz que viene de Cristo.
Su paz no es superficial ni temporal; es una seguridad profunda que protege tu interior en medio de la presión.
Cuando el corazón se entrega al Señor, encuentra resguardo verdadero.
Y la paz de Dios gobierne en vuestros corazones.