El amor de Dios no se agota
El amor del Señor permanece firme aun cuando tú fallas o te sientes lejos.
A veces medimos el amor de Dios según nuestras emociones, nuestros aciertos o nuestros errores. Pero su amor no cambia con las circunstancias.
Él te ama con fidelidad, con paciencia y con misericordia renovada cada mañana.
Puedes volver a Él con confianza, porque su amor sigue abierto para ti.
Por la misericordia de Jehová no hemos sido consumidos, porque nunca decayeron sus misericordias.