Dios te fortalece en tu debilidad
Cuando sientes que no puedes más, Dios sigue siendo tu fuerza.
Hay días en que el cansancio pesa más que las palabras y el corazón parece rendirse. En esos momentos, Dios no te rechaza por tu debilidad.
Al contrario, su poder se perfecciona cuando reconoces que necesitas de Él.
No tienes que aparentar fortaleza todo el tiempo. Puedes descansar en la fuerza del Señor.
Bástate mi gracia; porque mi poder se perfecciona en la debilidad.