La fidelidad de Dios permanece
Aunque cambien las circunstancias, la fidelidad del Señor sigue firme.
Las personas cambian, los planes cambian y muchas cosas alrededor pueden moverse de forma inesperada. Pero Dios permanece constante.
Su palabra sigue en pie y su fidelidad no depende de lo que pase a tu alrededor.
Puedes confiar plenamente en Aquel que nunca deja de ser fiel.
Si fuéremos infieles, él permanece fiel; él no puede negarse a sí mismo.