Dios te recuerda que eres suyo
Tu identidad más profunda se afirma en que perteneces a Dios.
Las voces externas pueden intentar definirte por tu pasado, tus errores o tus logros. Pero Dios te recuerda algo más grande: le perteneces.
Esa verdad trae seguridad, propósito y descanso al corazón.
Cuando recuerdas que eres suyo, puedes caminar con más confianza y menos temor.
Mas vosotros sois linaje escogido... pueblo adquirido por Dios.